OBISPOS AUSTRÍACOS REUNIDOS EN BRUSELAS, SIGNO CLARO HACIA EUROPA

BRUSELAS, viernes 9 noviembre 2012 (ZENIT.org).- Por primera vez, la Conferencia Episcopal de un país miembro de la Unión Europea (UE) se ha encontrado en Bruselas. Bajo la presidencia del cardenal Christoph Schönborn, la Asamblea Plenaria de los obispos de Austria, se reunió del 5 al 8 de noviembre en la sede de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE), para dar un signo claro de apoyo a Europa. “Europa necesita solidaridad de todas partes”, explicó el cardenal Schönborn.

“En tanto que presidente de la COMECE, me regocijo de que tal encuentro pueda tener lugar en la capital de UE –declaró por su parte el cardenal Marx–. Esto prueba que la Iglesia católica está determinada a acompañar el proyecto de integración europea a todos los niveles: el nivel universal, por la representación de la Santa Sede ante la UE; europeo, por las actividades del Secretariado permanente de la COMECE en Bruselas; nacional en fin, por la participación de los episcopados de los países miembros en los debates políticos y éticos en el nivel de la UE. Deseo pues que este encuentro incite a los obispos de otros países miembros de la UE a tomar iniciativas similares”.

En paralelo con su Asamblea Plenaria, los obispos austríacos se encontraron con diferentes responsables de las instituciones europeas, como el comisario europeo Johannes Hahn y el vicepresidente del Parlamento europeo Othmar Karas. Los interlocutores europeos saludaron todos la iniciativa positiva de los obispos de Austria. Especialmente han juzgado útil e inhabitual el hecho de que representantes de la Iglesia busquen un diálogo con la UE, sobre todo en nombre de un interés y de un compromiso en favor del proyecto de paz que representa Europa. Los representantes de la UE subrayaron además que veían en la Iglesia una contraparte importante para fundar y promover los valores europeos.

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Nota dezpierta: Aunque para muchos no parezca algo significativo, para el Vaticano son muy importantes los detalles tales como que por primera vez, la Conferencia Episcopal de un país miembro de la Unión Europea se haya encontrado en Bruselas.

Muchísimas cosas pasan desapercibidas ante nosotros y, en ocasiones, pensamos que los detalles como las simbologías, numerologías o los lugares de reunión elegidos no son más que hechos anecdóticos y sin importancia. Pero ellos mismos dan fe de la relevancia de estos hechos por medio de las publicaciones en sitios como «zenit.org».

El proyecto de refundación de Europa avanza imparable. Mientras el mundo ve a una Europa herida, deshecha… la Unión se fortalece por medio de la opresión y del robo de derechos hacia sus ciudadanos. ¿Es posible un imperio fuerte con unos ciudadanos acomodados y pudientes? No, la fuerza del imperio residirá en las pocas obligaciones de los gobiernos contra los muchos deberes e impuestos que tendrán que soportar las gentes de Europa y más tarde, del mundo. El ejemplo lo tenemos claramente en China.

Así que, en un paralelismo con la investigación farmacéutica, los chinos han sido los cobayas en los que han experimentado su Nuevo Orden Mundial con tremendo éxito y, ahora, toca llevar el experimento al plano real, probarlo en humanos (simbólicamente hablando).

Europa es, como dijo Solana, el laboratorio de pruebas del Nuevo orden Mundial. No nos equivoquemos, la austeridad es para el pueblo, no para la Unión. 

Así que tenemos la reunión de los obispos austriacos en la capital de la Unión, esperando lanzar un signo claro hacia Bruselas de qué es lo que pretende Roma para Europa: la participación de los episcopados de los países miembros en los debates políticos y éticos en el nivel de la UE. La integración de los viejos fundamentos en las decisiones políticas actuales. Es decir, eliminar la separación iglesia-estado que tanto esfuerzo ha costado conseguir. Y el deseo de que este encuentro incite a los obispos de otros países miembros de la UE a tomar iniciativas similares”.

Así que la Iglesia pretende ser una contraparte importante para fundar y promover los valores europeos.

Estimados amigos, nos acercamos peligrosamente al momento en que perdamos también la libertad para elegir la ética y la moral nuestra y de nuestros hijos. La iglesia católica nunca ha dado un paso sin sacar un gran beneficio de ello y ese beneficio es la vuelta a los valores tradicionales que fundaron Europa. La herida de la Bestia está siendo sanada rápidamente, cuando esto ocurra en Europa, la recuperación económica incitará al resto de países a aplicar el mismo esquema con EEUU a la cabeza. Entonces hablarán de paz y seguridad y vendrá el fin.

Pero para todo esto falta todavía un breve tiempo. Los pasos son rápidos, pero todavía quedan algunas fichas en el tablero. Comprobemos con nuestra Biblia el cumplimiento de la profecía y caminemos confiados de la mano de nuestro Salvador Jesús.

Que Dios os bendiga mucho.