Proyecto de Ley en Kentucky establece un año de cárcel para los que no creen en Dios

Aunque usualmente Estados Unidos se considera uno de los países más liberales del mapa geopolítico internacional, de vez en cuando surgen expresiones radicalmente conservadoras que dejan ver esa raíz que también pervive en la cultura política estadounidense.

Recientemente, un proyecto de ley en Kentucky ha causado polémica porque busca castigar con 1 año de prisión a toda aquella persona que no crea en Dios.

La reforma se da en el marco de la legislación de seguridad nacional, en la cual se espera que un ciudadano reconozca la seguridad que ofrece Dios Todopoderoso o, en caso contrario, se atenga a la posibilidad de pasar 12 meses tras las rejas.

Tom Riner, impulsor de esta ley, ha sido duramente criticado por el proyecto, que viola claramente la Primera Enmienda de la constitución estadounidense que garantiza la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia, además de la libertad de conciencia que también consigna la legislación del país.

De aprobarse, la ley obligaría a instalar una placa en las afueras del edificio de Seguridad Nacional con la inscripción “La seguridad y protección de la Unión no se puede conseguir lejos de la confianza en Dios Todopoderoso”, y la pena de al menos 1 año en prisión recaería en toda aquella persona que se quejara formalmente de esta frase.

http://www.alternet.org/belief/year-jail-not-believing-god-how-kentucky-persecuting-atheists

http://news.lawreader.com/2011/10/29/court-of-appeals-upholds-statute-requiring-reliance-on-god-to-prevent-terrorism-dissent-by-judge-ann-shake-vigorously-attacks-the-majoritys-decision-challenged-statute-imposes-a-criminal-penalt/

http://atheists.org/node/1072

Visto en: diario-de-alas97

Nota despierta: Poco importan las libertades y las constituciones que, basándose. precisamente, en la un respeto voluntario hacia Dios, en la libertad de elección, de culto, de conciencia, etc. hicieron de EEUU y de muchos países occidentales lugares que velaban por el respeto hacia la elección moral de cada individuo.

Lógicamente, otorgo todo el mérito posible a Dios en todo lo bueno que a mí me sucede y sé que mi vida y mi seguridad dependen de Él.

Pero ¿permitiría Dios que le obedeciéramos por miedo o por obligación? Por supuesto que no, así que cualquier ley que pretenda algo parecido va en total desobediencia a la voluntad divina.

En virtud de la necesidad de un cambio, debido a la evidente obsolescencia del sistema capitalista ateo, en EEUU ya se están viendo los primeros intentos de cambio y en Europa poco les importa a los dirigentes las constituciones nacionales que protegen los derechos de los ciudadanos. Cualquier cosa vale para salir del atolladero.

Pronto veremos como la unión entre religión y estado es un hecho. La religión ecuménica mundial está avanzando sigilosamente. Pronto tendremos dos opciones: obedecer a Dios o a los hombres.

Yo ya he tomado mi decisión. Bendiciones.