EE.UU. está al borde de un desastre tecnológico

EE.UU. está al borde de un desastre tecnológico

La prensa estadounidense se ha visto ‘inundada’ recientemente con alarmante información sobre un inminente desastre tecnológico que puede ocurrir cualquier momento en EE.UU. como consecuencia del deplorable estado de la infraestructura en el país.

«Los peligros ocultos nos acechan por todas partes», advierte un periodista de la revista semanal ‘Newsweek’, que examinó el estado de carreteras, puentes, presas, líneas eléctricas, líneas de agua y gasoductos en EE.UU.

«La infraestructura de comunicaciones es mucho menos segura de lo que era hace 20 años, aunque los clientes habían pagado más de medio billón de dólares para su modernización», afirma el investigador y periodista estadounidense David Cay Johnston que da múltiples ejemplos de los incidentes tecnológicos, producidos últimamente en el territorio de EE.UU., y que “se hacen cada vez más frecuentes”.

SE NECESITAN 2,2 BILLONES DE DÓLARES

Tras inspeccionar la infraestructura de EE.UU., esta organización, que cuenta con los mejores profesionales de todo el mundo, calculó que para la necesaria modernización del país se requieren alrededor de 2,2 billones de dólares.

Los expertos subrayan: el mayor peligro acecha en las ciudades, donde cualquier explosión de un gasoducto podría llevar al incendio del combustible de los tanques de los vehículos. El hecho, a su vez, crearía una ola de calor de una altura de varios pisos, lo que inevitablemente provocará el incendio de las casas.

El Estado, por lo tanto, no parece comprender la gravedad de la situación. Así, alertan los expertos, entre otras cosas el Departamento de Transporte permite explotar algunos ductos, a pesar de que sus tuberías están corroídas en casi el 70%.

Fuente: RT.

Nota dezpierta: Vivimos el declive de la sociedad que nació tras la revolución industrial. Todo envejece en las ciudades y demás manufacturas humanas. Lo hecho por el hombre no tiene nada que ver con la creación de Dios.

Podríamos vivir en medio de la naturaleza y comprobar que, si nuestra intervención es respetuosa, todo prospera: los árboles crecen, el suelo se enriquece, las especies se equilibran… Nada necesita reparaciones ni sustituciones. Sin embargo, en las ciudades todo envejece y se cae, todo necesita ser reparado o repuesto, nada permanece.

Es por eso que considero que estamos llegando al ocaso de la historia humana. El amanecer vendrá, no por mano humana, sino por la de Aquel que hace todas las nuevas y perfectas, Aquel que destruirá todo lo caduco para dar al mundo vida plena y eterna.

Bendiciones.