Interpretación profética de día por año

En el libro de Daniel y en el de Apocalipsis encontramos un mismo periodo de tiempo referenciado de tres maneras diferentes…son 1.260 años que se cuentan bajo las expresiones de 1.260 días, 42 meses o tiempo-tiempos-medio tiempo. Aquí es donde es importante entender que el principio bíblico de día por año puede ser usado en muchas ocasiones en la descripción profética para descifrar los tiempos y las señales que Dios quiere que conozcamos para prepararnos en este tiempo del fin.

En Apocalipsis 11:3 y 12:6 están los 1.260 días.

En Apocalipsis 11:2 y 13:5 tenemos 42 meses.

En Daniel 7:25 y Apocalipsis 12:14 están el tiempo, tiempos y medio tiempo.

También en Daniel 8:14 tenemos 2.300 días de tardes y mañanas. En Daniel 9:24 tenemos 70 semanas (490 días). En Apocalipsis 11:9 tenemos 3 días y medio…esto por nombrar solo algunas citas proféticas donde puede hacerse la interpretación de que este tiempo corresponde a años.

Podemos explicarlo así: Un año profético es igual a 360 días proféticos o 360 años literales según el principio de día por año, ilustrado en Números 14:34 y Ezequiel 4:6.

“Y cumplidos éstos, te acostarás otra vez, sobre tu lado derecho, y llevarás la iniquidad de la casa de Judá cuarenta días; día por año, día por año te lo he dado”. (Ezequiel 4:6)

No debe confundirse un año profético de 360 días ó 12 meses de 30 días cada uno con el año judío, que era un año lunar de extensión variable (tenía meses de 29 y de 30 días), ni con el calendario solar de 365 días . Un año profético significa 360 días proféticos, pero un día profético representa un año solar.

Cómo saber la cantidad de días de un año bíblico y los días de un mes bíblico para poder interpretar algunos pasajes proféticos?

Veamos un ejemplo para explicar el caso: El diluvio. La Palabra de Dios nos dice en Génesis 7:11“Aquel día del año seiscientos de la vida de Noé,  en el mes segundo,  a los diecisiete días del mes,  fueron rotas todas las fuentes del gran abismo y abiertas las cataratas de los cielos…” EnGénesis 8:3-4 dice “Las aguas decrecían gradualmente sobre la tierra;  y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. Reposó el arca en el mes séptimo,  a los diecisiete días del mes,  sobre los montes Ararat.” Aquí en el versículo 4 nos dice que pasaron 150 días entre los dos acontecimientos (también Génesis  7:24). Del  17 del segundo mes al 17 del séptimo mes tenemos 5 meses…5 meses o 150 días = 30 días por mes x 12  meses= 360 días años bíblico.

Otro ejemplo: Tiempo de luto. Deuteronomio 21:13 “…se quitará el vestido de cautiva y se quedará en tu casa llorando a su padre y a su madre un mes entero. Después podrás llegarte a ella;  tú serás su marido y ella será tu mujer.”  Deuteronomio 34:8 “Lloraron los hijos de Israel a Moisés en los campos de Moab  treinta días;  así se cumplieron los días de llanto y de luto por Moisés.”

La validez del principio de día por año ha sido demostrada por el cumplimiento preciso de varias profecías calculadas por este método, en particular la de los 1.260 días y la de las 70 semanas. Un período de tres años y medio contados en forma literal es completamente exiguo para cumplir los requisitos de las profecías de 1.260 días con relación al papado. Pero cuando, de acuerdo con el principio de día por año, el período se extiende a 1.260 años, la profecía tiene un cumplimiento excepcional.

El período profético del cuerno pequeño comenzó en 538 d. C., cuando los ostrogodos abandonaron el asedio a Roma, y el obispo de Roma, liberado del dominio arriano, quedó libre para ejercer las prerrogativas del decreto de Justiniano de 533, y aumentar de allí en adelante la autoridad de la “Santa Sede”. Exactamente 1.260 años más tarde (1798) las espectaculares victorias de los ejércitos de Napoleón en Italia pusieron al papa a merced del gobierno revolucionario francés, quien informó a Bonaparte que la religión romana sería siempre la enemiga irreconciliable de la república, y que “hay una cosa aún más esencial para alcanzar el fin deseado, y eso es destruir, si es posible, el centro de unidad de la iglesia romana, y depende de Ud., que reúne en su persona las más distinguidas cualidades del general y del hábil político, alcanzar esa meta si lo considera factible”. En respuesta a esas instrucciones y por orden de Napoleón, el general Berthier entró en Roma con un ejército francés, proclamó que el régimen político del papado había concluido y llevó al papa prisionero a Francia, donde murió en el exilio.

El derrocamiento del papado en 1798 marca el pináculo de una larga serie de acontecimientos vinculados con su decadencia progresiva, y también la conclusión del período profético de los 1.260 años.

Bendiciones.